RESEÑA “EL MAR NUNCA SE ACABA”, LILIANA VILLANUEVA
“Y entender que la memoria duerme en una taza y la despiertan mis manos”. El mar, acá, solo se acaba un ratito para que existan estos lugares desérticos, calurosos, extremos, ásperos, con personas afincadas en el mismo lugar toda una vida. A este mundo, Liliana Villanueva le da vueltas, desde su estancia en Berlín (registrado en “Otoño alemán”), en Moscú (en “Sombras rusas”) o su paso por China (próximamente), con curiosidad, entusiasmo y reverencia por la historia y las culturas, muchas tan ajenas a la propia. Larguísimas horas en auto para intentar visitar una mezquita en Damgán, Irán, con distancias lingüísticas que se acercan mediante gestos y miradas (las pocas que se permiten). De los viajes en vaporetto en Venecia, rebalsado de turistas, hasta la Giudecca (siempre pienso en el “Infierno” de Dante con esta palabra), con el calor y el viento en la cara, y un hijo dormido perdiéndose el gelatto prometido. Un frío de morirse en Varsovia entre amigos e historias antiguas de zares se ...