"FALTAS", CECILIA GENTILI
“Todo ese dolor me hizo fuerte, pero ¿quién quiere ser fuerte? Yo quería ser feliz.” “Tengo la sensación de haber vivido la vida de una adulta durante mucho tiempo, desde muy joven.” “Mi madre tenía ciertas obsesiones. Ojalá se hubiera obsesionado con cuidarme.” La naturalización del miedo, de la ausencia de todo, y del dolor es un modo de habitar el mundo. En esos estados desquiciados de terror y orfandad Cecilia Gentili atravesó toda su infancia y adolescencia hasta que pudo sumar coraje y asco para huir de Gálvez, el pueblo en Santa Fe donde habia nacido, y migrar primero a Brasil y luego a Estados Unidos, donde falleció en febrero de este año, repentinamente. La primera vez que supe de ella fue a través del libro “Vaquera invertida” de la escritora trans australiana McKenzie Wark, amiga de Cecilia, quien escribió un conmovedor epílogo para cerrar este libro. “Faltas” es un libro de cartas que se disparan, como cerbatanas envenenadas, a aquellas per...