"LA VIDA REAL", BRANDON TAYLOR
“Wallace y Emma se habían hecho amigos por una circunstancia muy puntual de sus respectivos programas académicos: ninguno de los dos era un varón blanco.” “Todos habían recalado en esa ciudad del Midwest para tratar de obtener un posgrado en bioquímica. Y su curso era el primero en tres décadas en incluir a una persona negra.” “Estar pendiente de esos cuerpos lo lleva a prestarle más atención al propio, lo obliga a tomar conciencia de su cuerpo, un vehículo que carga con sus estados de ánimo, con su depresión, su ansiedad, su desorden alimenticio, su propio ser y algo ajeno; es imagen presente y residual.” Un fin de semana alcanza y sobra para contar un mundo. Y ese mundo está representado por un espacio reducido a la vida de un grupo de investigadores, en el campus y el laboratorio de una Universidad en el Midwest norteamericano, que aparece como una especie de vida “irreal”, dentro de una burbuja, muy similar a sus propios experimentos. Wallace cursa...