RESEÑA "ALICE GUY", TIZIANA PANIZZA




“Fue una época dura para mí. Al principio, mientras desmalezaba el terreno, me dejaron arreglármelas sola con todas las dificultades. Pero cuando el asunto se puso interesante, lucrativo, hubo una dura lucha para quitarme la dirección. Sin embargo, yo era combativa.”

“Tuve que insistir y guiarlo paso a paso para obtener un resultado que lo dejó admirado y con el que gané su respeto” (p.151)

“Durante bastante tiempo debí garantizar sola el buen funcionamiento de la empresa”

Alice Guy fue la primera mujer cineasta de la historia y no creo que muchxs hayan oído hablar de ella.
Si bien nació en Francia, desde muy pequeña viajó con su madre a Valparaíso y allí aprendió español y estuvo en contacto con la naturaleza. Más grande, de vuelta en Francia, accede al cine a partir de un casamiento rápido con Herbert Blaché, quien es contratado por Gaumont para asistir a nuevos clientes en Estados Unidos.
Así es como Alice da sus primeros pasos un nuevo país, en el cine y en un mundo de hombres.

Si bien comenzó siendo asistente, en sus horas libres buscaba recursos para filmar sus propias películas. Entendió que solamente lograría armar un espacio propio trabajando en comunidad: compañías de actores, físicos y químicos amigos que hacían el celuloide para filmar, técnicos y utileros la ayudaron en esos primeros experimentos.

Muy pronto su voz (y su cine) se hizo oír (aunque sus primeras películas se atribuyeron a hombres de su equipo de trabajo). Adquirió una mirada única para ese cine aún experimental y entendía los recursos para usar mejor la luz o filmar desde un ángulo en particular, que otros aún ni soñaban. Atravesando murallas de prejuicios y obstáculos finalmente logró establecer su propio estudio, “Solax” (“era como un taller abierto para que la confluencia de artistas permitiera sincronizar el aprendizaje”)

Filmó películas de cowboys, de militares, melodramas y hasta la primera adaptación de “El pozo y el péndulo” de Poe en 1913. También se ocupó de dejar registro del trabajo infantil en las fábricas y de la trata de mujeres.

Su inmensa y desconocida tarea no terminó ahí. Cuando dejó de filmar siguió escribiendo guiones, cuentos infantiles y novelas. Daba conferencias y era consultada por la carrera que desarrolló. Fue borrada de los libros de historia del cine (aún los publicados por Gaumont) y Alice nunca dejó de luchar para que su visión y participación en el cine dejara una huella.

Este libro de Memorias no narra solo la historia de Alice Guy sino también la historia del mundo en las primeras décadas del siglo XX, con la experimentación tecnológica, las ciudades en ebullición, los autos y el sueño, como en la mente de Alice, de un lugar sin límites. 

 VER EN IG 


Comentarios

Entradas populares de este blog

"LA MALA COSTUMBRE", ALANA S. PORTERO

"LAS REGLAS DEL MIKADO", ERRI DE LUCA

"DIME UNA ADIVINANZA", TILLIE OLSEN