"ANTONIO DI BENEDETTO: DIARIO DE UNA AGONÍA", JUAN JOSE BAJARLÍA
“Me siento frustrado porque creo que ese es mi libro mayor (“Zama”) y solo lo conocen los intelectuales y las cátedras universitarias. El lector del presente no tiene idea de la existencia de ese libro.”
“Ya estaban dadas las bases de la nueva novela. Di Benedetto es el primer objetivista argentino. Es el enfoque de la acción, la toma del gesto y del movimiento en sí mismo.”
“Cuando fue encarcelado nadie se jugó por él. Todos enmudecieron mordidos por el terror. El miedo se había convertido en una enfermedad endémica que paralizaba las conciencias.”
Juan Jacobo Bajarlía, en principio abogado y después escritor, traductor, ensayista, poeta, dramaturgo y la lista sigue. Bajarlía fue uno de los amigos más cercanos de Di Benedetto y lo acompañó en los momentos más duros de su vida.
Este libro compila documentos diversos, cartas entre ellos dos y también de escritores como Bioy Casares, Borges, Cortázar y Mujica Lainez.
Di Benedetto era periodista en el diario mendocino Los Andes y autor de novelas como “Sombras, nada más”, “Los suicidas”, “El silenciero” y “Zama” (filmada por Lucrecia Martel en 2017) además de muchos relatos compilados en “Cuentos Completos” (Adriana Hidalgo).
En estas cartas entre “Di Be” (como lo llamaba Bajarlía) y Juan Jacobo vemos la desesperación de Di Benedetto por su detención completamente inesperada, absurda y violenta (el mismo día del golpe del 24 de marzo del 76) que lo mantendrá en reclusión hasta fines del 77, en La Plata, cuando, por pedidos reiterados de Bajarlía (como su abogado) y otros autores, logra exiliarse a España. Recién regresa en el 84 y muere dos años después a causa de un acv producido por los golpes recibidos en cautiverio.
A esto se suman los esfuerzos de Di Benedetto por editar sus novelas que, a la distancia, (las editoriales orbitan en Buenos Aires) se disgrega, y queda esperando como dice la dedicatoria de “Zama”: “A las víctimas de la espera”. Ese es su destino. De esta espera se desprenden los temas de edición, circulación y recepción de su obra. La dificultad de que los textos lleguen, sean leídos y puestos en movimiento. Allí aparecen Bioy, Cortázar, Borges sorprendidos por sus relatos, por “Aballay”, y la promesa de difundir a este autor al que ya reconocen como una nueva voz, con un nuevo lenguaje.
Bajarlía reconoce que todos los temas que aparecen en la escritura de Di Benedetto son parte de la esencia de su amigo: “La soledad y la muerte estaban en Di Benedetto como una piel que envolvía su cuerpo y sus obras. La muerte es una forma de exilio y la soledad es otra de las formas del exilio. La muerte es la sustancia de su escritura.”
El título de este libro describe bien el tortuoso camino que fue la vida para Di Benedetto, en su cuerpo y en su escritura. Bajarlía dice que Di Benedetto murió muchas veces como los protagonistas de sus novelas: en “Zama” esperando un traslado que nunca llega, él exiliado en España fue también víctima de la espera; en “ El silenciero” su protagonista será encarcelado igual que él; en “Los suicidas” retoma algo familiar ya que su abuelo y su tío se mataron.
Este libro me trajo de nuevo la atmósfera detenida, oscura y fóbica que habita la escritura de Di Benedetto. Me dan ganas de volver a todos ellos. VER EN IG

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