"BAJO ESTE SOL TREMENDO", CARLOS BUSQUED




“Póngase las pilas, no somos monstruos.”

“Esto es lo que te digo que por ahí es interesante, como ver hasta qué cosa es capaz de hacer o dejarse hacer una persona.”

 

Decir que esta novela es áspera es quedarse corta. La desconexión emocional y la crueldad absolutas son los rasgos centrales que delinean a los personajes.

 

El libro se inicia con una situación violenta que funciona como esa puntita del hilo de la que tirás y empiezan a salir, encadenados, situaciones y personajes nacidos en la dark web.

Cetarti, hombre solitario, chaqueño, pero que ahora vive en Córdoba, recibe una llamada de un tal Duarte, en la que le comunican que su madre y su hermano han sido asesinados a escopetazos por el concubino de la madre, Molina,  y tiene que viajar a reconocerlos y hacer todos los trámites. Duarte es ex militar de la fuerza aérea, albacea y colega del asesino.

 

Cetarti vive a fuerza de pizza, porro y miles de horas de documentales sobre animales en tv. Inerte, zombi. Automatizado, viaja al pueblo en el que nació y se crió, y se encuentra con Duarte y también con Marta y Danielito, ex esposa e hijo de Molina.

 

Todo está seco y muerto en Lapachito, como los cascarudos venenosos que se arrastran por ahí, en el polvo. El sol raja la tierra y adormece los sentidos, y Cetarti descubre muy pronto que Duarte (que arma modelos de aviones de la II Guerra y mira el porno más siniestro) “cocina” los horrores más siniestros, secundado por Danielito. Cetarti primero se inquieta, mira todo con recelo. Pero los sucesos se naturalizan rápidamente.

 

En la novela orbitan estos personajes sórdidos, enajenados por la violencia que recibieron y que ahora ellxs reproducen sin culpa ni juicios morales.

 

Como una especie de zoológico desquiciado, la novela está plagada de animales de cualquier tipo, calamares gigantes, perros, peces, elefantes, toros y vacas. Y los humanos aparecen como admiradores y a la vez como perpetradores de la crueldad. En esta novela los animales y los viejos son descartables y son “cosas” a disposición del resto.

Hay un goce en el maltrato, la tortura, la sangre, y el tratamiento de los cuerpos post mortem.

 

En la novela los sueños de los personajes funcionan como modos de drenar la violencia y también como vasos comunicantes entre Cetarti y Danielito, aunque ellos no lo sepan. Como si estuvieran hermanados de algún modo, replican pensamientos, la mecanicidad de sus acciones, la desidia.

 

“Bajo este sol tremendo” nos muestra el trasfondo terrorífico que puede habitar la mente de las personas, el borramiento de cualquier tipo de límite y de conciencia de la crueldad, el ensañamiento y la naturalización de vidas anestesiadas e incendiadas por un sol que los fríe sin compasión. VER EN IG 


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