"LA PRÓXIMA VEZ EL FUEGO", JAMES BALDWIN
Epígrafe
“El Señor dio a Noé
el arcoíris como sello.
Se acabó el agua: ¡la próxima vez el fuego!”
Dos cartas conforman este pequeño gran libro que se vuelven un grito y un manifiesto contra el racismo, la homofobia y la opresión a los que Baldwin enfrentó como activista toda su vida. La primera carta está dirigida a su sobrino adolescente, también James como él, y le recuerda su lugar de origen, sus antepasados esclavos, y la descripción de cada una de las violencias a las que están sometidos los negros desde el día que nacen. De alguna manera, la carta es la reconstrucción de una historia de padecimiento y una invitación a unirse al legado de memoria y activismo.
“El único motivo por el que naciste donde naciste y con esas perspectivas de futuro es que seas negro. Por eso, se esperaba que los límites de tu ambición quedaran acotados para siempre. Naciste en una sociedad que aseguraba que eras un ser humano despreciable.”
Las palabras a su sobrino son el disparador para trabajar con los conceptos de “aceptación” e “integración” y la realidad que esconden: la asimilación con los blancos, adherir a sus reglas y cosmovisión. Baldwin propone estar siempre alerta, tener claridad sobre las palabras y comportamientos que han conformado una sistematización del sometimiento y la segregación. Ese grito es siempre la resistencia y la conciencia de todas las aristas que conforman la idea de la “negritud”.
“No será fácil, James, pero provienes de una recia estirpe campesina, hombres que cosechaban algodón, construían ferrocarriles y que pese a las espantosas adversidades, alcanzaron una dignidad incontestable y monumental.”
“A los pies de la cruz, carta desde una región de mi mente”, la otra carta del libro, es un registro del propio Baldwin adolescente, quien encuentra contención en la iglesia como refugio de las drogas, la prostitución y las mafias (en su Harlem natal), y se convierte en un joven predicador, rol que le permite expresar su determinación y tomar posición ante los blancos. “Estaba resuelto a no resignarme al gueto: moriría e iría al infierno antes que permitir que un blanco me escupiese, antes de aceptar mi “sitio” en esta república.”
Baldwin, en su experiencia en el cristianismo, comparte encuentros con líderes de la comunidad judía y musulmana. Contrasta las cosmovisiones de cada una y las pone en relación con el tema racial.
“La próxima vez el fuego” es una proclama, un grito, un manifiesto sobre las condiciones de la población negra estadounidense, sobre la urgencia por cambiar la asimetría histórica entre blancos y negros. “La raza no es una realidad humana ni personal: es una realidad política.”
“No conozco a muchos negros deseosos de que los blancos los “acepten” y aún menos que los quieran; lo único que queremos los negros es que los blancos no nos golpeen la cabeza a cada instante de nuestro breve paso por este planeta." VER EN IG

Comentarios
Publicar un comentario