RESEÑA “MADRE ROBOT”, NORA RABINOWICZ



“Es cierto que ella tiene sentimientos. Pero no es menos cierto que es capaz de tenerlos solo hacia aquello que le de alivio a s user robótico” (p.91)

“Nada de todo ese mundo de palabras de amor le pertenece a nuestro vínculo. Ella es madre robot y yo soy su hija. Así nos entrendemos y nos cuidamos.” (p.170)

La protagonista de esta novela, que se lee de un tirón, casi sin respirar, es una de las patas de un triángulo femenino conformado por ella, una hermana seis años mayor y madre-robot (la madre de ambas). Dentro de este triángulo se dirime la cuestión. Los hombres que aparecen en esta ficción son funcionales a esta madre (traumatólogos, kinesiólogos).

“Madre-robot” narra el vínculo madre-hija(s) con mucho humor y aceptación de lo que cada una puede hacer. Acá, esta madre, con estructura interna de cyborg, es la que recibe la atención y cuidados de sus hijas. Porque, desde hace tiempo, algunas “piezas” de su cadera y su fémur deben ser reemplazadas con frecuencia, y la rehabilitación siempre es lenta y larga.

Este letargo “post –operatorio” sumerge a las tres mujeres en un ritmo ralentizado. Todo insume esfuerzos y dolores inimaginables, mejoras mínimas y esperas infinitas. Los espacios donde se mueven (la cama de madre- robot es un centro gravotatorio obligado) también adquieren ese aire de siesta.

Madre-robot es enérgica, no se achica ante ningún obstáculo, pero a cambio del “aguante” exige atención, aunque veladamente. Sus hijas, el Dr Maizterra, Littel y Chu, el acupunturista, orbitan alrededor de mamá -cyborg.

“Tengo la angustiosa sensación de que no va a dar órdenes por un buen tiempo. Eso me inquieta, y por primera vez no sé cuál es mi rol en esta familia: si no voy a acatar órdenes de ella, ¿qué voy a hacer? (…) quién va a dirigir este ejército?.”

Madre-robot imparte órdenes para todos lados y ese es su modo de sostener un universo de voluntades y ánimos. ¿Qué pasa si esta mandre no existiera más?

La novela plantea la inversión de roles entre madre e hija y la incertidumbre y angustia que genera en la protagonista la posibilidad de perder ese vínculo.

“Tengo miedo de que el día que madre robot se desarme y toda ella ya no exista, yo no sepa qué hacer con tanta libertad.”

“Madre-robot” es una novela que celebra la obstinación, el impulso vital a ultranza y también la fragilidad, las ambivalencias, esa dualidad que convive dentro de cada persona y lo narra de un modo ágil, sin dramatizar.  VER EN IG 



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