"MRS. DALLOWAY", VIRGINIA WOOLF
“Tenía la perpetua sensación de estar fuera, lejos, mar adentro y sola; siempre tenía la sensación de que era muy pero muy peligroso vivir, aunque solo fuera un día”
“No sería un consuelo pensar que con la muerte terminaba todo?”
“La parte de nosotros que se ve, es tan fugaz comparada con la otra, la parte de nosotros que no se ve, la parte invisible podría sobrevivir y merodear por ciertos lugares después de la muerte…”
En esta reseña no hay ninguna imparcialidad porque amo a Virginia Woolf y cada libro que leo o releo me impacta, me impresiona la vigencia o anticipación de temas que son agenda hoy (una mujer corrida de la época en la que vivió) y la amplitud de aquello que le interesa, que observa como nadie.
“Mrs. Dalloway” es una novela muy “londinense”, en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, y transcurre en el lapso de un día. El ritmo de la novela está marcado por las campanadas del Big Ben que caen como rayos que sacan a los personajes de sus ensoñaciones y los vuelve a la realidad de un plumazo. (Al cine fue adaptada una versión libre llamada “Las horas”, con un reparto increíble).
Si el soporte fuera cinematográfico podríamos pensar en un larguísimo plano secuencia que enlaza el fluir de la conciencia de los personajes, sus emociones y recuerdos, y que se inicia en la casa de Clarissa Dalloway (descripta físicamente como la misma Virginia Woolf: “era flaca como un palo, tenía una cara pequeña y una nariz ganchuda como el pico de un pájaro”) que circula por su casa dando órdenes a sus empleados porque esa noche habrá una gran fiesta en su casa, en la que se reunirá la aristocracia y política más alta de Londres. Todos los personajes son flâneurs que deambulan por los espacios más icónicos de la ciudad.
Clarissa Dalloway es descripta por el resto como una mujer fría, altanera y frívola, que no ha recibido educación formal y que solo piensa en fiestas, conexiones y su marido exitoso. Pero, como dice la cita más arriba, nadie conoce esa parte íntima de las personas que sufren, se desesperan y piensan en la muerte como una forma de liberación de distintos traumas.
Woolf arma pares antagónicos para abordar los temas que le importan: las amas de casa que se mantienen en el ámbito privado vs. aquellas que son profesoras y que manejan una economía propia. Mrs Dalloway envidia a Miss Kilman, que es profesora de la hija de Clarissa y la impulsa a seguir una carrera profesional.
Otro par antagónico aparece en dos personajes varones: uno representa el hartazgo del espíritu imperialista de Inglaterra que es un veterano de la Primera Guerra y ha quedado traumado, alucina, pierde contacto total con la realidad: “Y con legiones de hombres muertos a sus espaldas, él, el gigante en duelo, recibe por un instante en su rostro el, todo el…” pero su salud mental es minimizada y desatendida. El otro pasó años en la India y se siente aliviado al volver a Londres (“a la civilización”).
Woolf narra los cruces entre clases sociales y se muestra crítica con la realeza y la burguesía: “estaba a corta distancia de la majestad de Inglaterra, de ese símbolo perdurable del Estado que será descifrado por anticuarios curiosos que revuelvan las ruinas del tiempo cuando Londres sea un camino cubierto de pastos y los que trajinaban por sus calles no sean más que huesos.”
“incluso con pieles en un día como ese (verano), la clase media británica era más ridícula e inverosímil que cualquier otra cosa.”
Así como el tiempo hilvana las historias de los personajes (las olas e imágenes marinas aparecen como un símbolo de alivio y también como la marea que arrasa con todo), la muerte es una reflexión constante en todos, desde el horror hasta el deseo de desaparecer totalmente.
Por último, Woolf expresa la atracción y el amor entre mujeres en el vínculo entre Clarissa Dalloway y Sally Seton (Virginia y Vita Sackeville-West?): “Sally besó a Clarisa en los labios. El mundo quedó patas para arriba! Los otros desaparecieron. Sentía que le habían hecho un regalo, un diamante precioso, muy bien envuelto que Clarissa desenvolvió mientras caminaban.”
“Mrs. Dalloway” es una novela de posguerra que narra sus traumas que son tapados sistemáticamente por la frivolidad de las fiestas (una negación que es supervivencia?) y que muestra las grietas de un mundo que demanda adaptarse a nuevas reglas como transición a un nuevo siglo. VER EN IG

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