RESEÑA “PARA ACABAR CON EDDY BELLEGUEULE”, ÉDOUARD LOUIS
“Hoy voy a ser un tipo duro (y lloro al escribir estas líneas; lloro porque me parece una frase ridícula y repugnante, esa frase que me acompañó varios años y estuvo en el centro de mi existencia.” (p.142)
“Le robaba la ropa a mi hermana y me la ponía para desfilar (…) Tras el rato de euforia del desfile, me sentía de pronto como un idiota, sucio con esa ropa de chica, asqueado de mí mismo, agobiado con aquel respingo de locura que me había llevado a disfrazarme.” (p.26)
El apellido original del autor encierra algo de la historia larguísima de asedio y bullying que sufrió en su niñez adolescencia y que decidió la huida de su pueblo natal en el norte de Francia. “Bellegueule” significa “bella jeta” en un francés coloquial. Esa firma, odiada por Eddy, configuró una serie creciente de burlas, empujones y trompadas a cargo, especialmente, de una dupla de compañeros homofóbicos.
“De mi infancia no me queda ningún recuerdo feliz. El sufrimiento es totalitario: hace desaparecer todo cuanto entre en su sistema.”
Estas son las primeras líneas del libro y establecen el tono en el que se va a narrar esta historia. La fuerza de la primera persona avergonzada y doliente.
Crudeza es la palabra que sobrevuela el libro y se pega en cada vivencia del autor. Pueblo chico y conservador, familia obrera en la que los varones están destinados a un linaje fabril apenas sacan un pie de la escuela. Padre violento, madre agotada de criar, cuidar y administrar las migajas, en el intento de sostener una casa que se derrumba.
Édouard Louis, la nueva identidad elegida por el autor, escribe para conjurar ese sino y desarmar el horrible legado. Estudiar y escribir se convierten en la posibilidad de hacer descarrilar el mandato y construir un camino propio, en otro espacio. Este libro, por lo tanto, también narra la historia de una fuga que se construye, silenciosamente, en la trinchera.
La novela funciona como una especie de diario del autor en el que se retratan los modos y las reglas por las que se rigen sus vecinos, compañeros de escuela y sus amigos.
Los prejuicios, los secretos y la violencia naturalizada.
El autor descubre su sexualidad y entiende muy rápido que está fuera de la norma. Jugar a vestirse como su hermana o desear al amigo son disidencias inaceptables. En la escritura se traduce esa lucha interna entre el deseo y la norma. Ser y aparentar. Aparentar para subsistir.
“Siempre estamos interpretando papeles pero hay una verdad de las caretas. La verdad de la mía era esa voluntad de existir de otra manera.” (p.149)
“Para acabar con Eddy Bellegueule” es la historia del ataque sistemático y el rechazo sin retorno ni reparación, donde la educación aparece como el portal para acceder a una nueva identidad y a la soberanía del cuerpo.
Estoy conmovida por este autor que, creo, todxs deberíamos leer alguna vez. VER EN IG

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