RESEÑA "UNA MÚSICA", HERNÁN RONSINO




“Los pianos son como una casa amplia y misteriosa. Retumba. Con pasillos que van y vienen y un sótano de donde brotan voces. Un piano es, finalmente, un laberinto.” (p.38)

“Nunca me gustó tocar el piano, pero la forma del solista fue el mejor amparo que me permitió aguantar todo. Porque hice eso: tocar con los dientes apretados.” (p.91)

“Siempre quise decir que estaba haciendo cosas con mi viejo.” (p.176)

Había leído a Ronsino hace años, cuando publicó “Lumbre” y descubrí un autor que me gustaba. Volví a él con esta novela y tengo que decir que me gustó, tanto como la primera.

La novela empieza con el retorno del pianista, Juan Sebastián Lebonté, de una gira por Europa a Buenos Aires, porque se entera de que su padre murió. Y esa muerte tiene múltiples significados. Es el final de una música, la del padre, ese metrónomo que marcó y empujó cada decisión por años. Y, al mismo tiempo, es la búsqueda de un tono propio y de una música propia, no heredada, no un cover.

Ese destino forzado, trazado milimétricamente por un padre obsesionado con un músico norteamericano, Bill Turner y su disco “Hudson” (hay una deriva en la novela que ahonda en la vida de este músico), se empieza a resquebrajar y deja vislumbrar el lado B que el pianista nunca vio en su padre. ¿Quién fue realmente?

En principio, Lebonté se entera de que heredó un terreno en Paso del Rey del que no recordaba mucho. Pero, cuando llega al lugar, el terreno está tomado hace años por una comunidad.

Allí se da vuelta el disco y comienza un cambio de vida, de identidad, intentando entender por qué no ha elegido ser pianista ni sabe si le gusta serlo y ver qué vida es posible construir pero esta vez ya no como solista sino con otros, como parte de ese colectivo.

La música atraviesa la novela en forma de vinilos, vientos huracanados y noches de tormenta; en el canto de los pájaros cuando sale el sol; en los trenes que pasan pegado al terreno; en los perros que deambulan por ahí, y también en los amaneceres, ese momento previo, silencioso, a que el mundo se ponga en movimiento; y en las luces del sol entre las hojas de los árboles (hay imágenes muy Saerianas).

“Una música” narra la tensión en el vínculo entre padre e hijo, el intento por desentrañar la mezcla de admiración y rechazo. En definitiva, la herencia de una música que se reconoce como un traje ajeno y la posibilidad de escribir otra historia aunque algunas melodías sean imborrables. VER EN IG 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"LA MALA COSTUMBRE", ALANA S. PORTERO

"LAS REGLAS DEL MIKADO", ERRI DE LUCA

"DIME UNA ADIVINANZA", TILLIE OLSEN